El espectro que bebió hasta morir

Un carnicero de nombre Xu Fang  una noche solitaria transportaba con una pértiga al hombro dos garrafas de vino. Sintiéndose fatigado, se detuvo a descansar debajo de un frondoso árbol. Había luna llena. De repente oyó un aullido en la distancia, después vio un espectro terrorífico aparecer de improviso del cementerio. Se ocultó detrás del árbol y se preparó para defenderse con su pértiga de bambú. El espectro se acercaba corriendo, pero cuando vio el vino se puso a bailar de puro contento y empezó a beber. Después de vaciar una garrafa se aproximó a la otra, pero solo pudo descorcharla a medias pues se desplomó completamente borracho. Mientras tanto, Xu había estado rechinando los dientes con furia. Como el espectro parecía no tener ninguna reacción, Xu de inmediato le atacó con la pértiga, pero se escurrió entre su incorporeidad. No obstante, siguió golpeando con ira hasta que el espectro se deshizo en una densa bola de humo. Para evitar que tomase otra forma, Xu le atizó más de cien veces consiguiendo que el humo se fuera dispersando en forma de un hilo fino hasta desaparecer completamente.

Yo creo que un espectro es en realidad lo que queda de la energía vital de una persona muerta que con el tiempo se va apagando hasta finalmente desaparecer. Por eso algunos libros de la antigüedad mencionan que los espectros jóvenes son de un tamaño mayor que los más viejos. De hecho, hay personas que pueden ver espectros, pero nadie ha podido ver fantasmas viejos, porque estos ya se han desvanecido. Los médicos utilizan licor porque ayudan a dispersar la energía vital, y con ello preparan las medicinas que activan la circulación de la sangre e inducen la transpiración. Por eso es natural lo ocurrido con el espectro de esta historia, se trata simplemente de un resto de energía vital que se desvanece después de beberse una jarra de vino. No murió por ser golpeado, sino que el fantasma bebió hasta no existir.

Un hombre que nunca había probado una gota de alcohol comentó:

—El espectro debería haber sido capaz de transformar su apariencia, pero como estaba borracho y yacía en el suelo, le golpearon. El espectro debería haber sido capaz de atemorizar al hombre, pero como estaba borracho fue golpeado hasta la muerte. ¡Esta historia debería servir de lección para todos aquellos adictos al vino y a la bebida!

Un hombre, gran bebedor de vino, replicó:

—Los espectros no son corpóreos y nunca estarán encadenados a ningún tipo de emociones como puedan ser el gozo, la felicidad, la tristeza o la ira. Sin embargo, este espectro habría alcanzado la libertad absoluta cuando yacía  borracho, desfallecido en la no existencia. ¡Ésa es la esencia del bebedor de vino!. Es como alcanzar el nirvana experimentado por los budistas, se trata de algo más allá de la comprensión de seres mortales únicamente ocupados en satisfacer sus estómagos.

紀昀  Ji Yun